Efemérides P. Moisés Lira Serafín
BEATIFICACIÓN DEL VENERABLE P. MOISÉS LIRA SERAFÍN, M.SP.S
14 de Septiembre de 2024
EFEMÉRIDES
10 de julio de 1879: Contrajeron Matrimonio los padres de Moisés: Pedro Lira y Juliana Serafín, en Zacatlán, Pue. Don Pedro tenía 20 años. En Ahueyalulco vivieron sus abuelos paternos: Anselmo Lira y Cresencia Batalla.
Juliana su Madre era una jovencita de 15 años, hija de Ventura Serafín y de Soledad Salas.
Dios bendijo su matrimonio con seis hijos: Jovita, Hermelinda, Miguel, Benjamín, Lidia y Moisés.
La familia de los Lira Serafín era sencilla y de buenas costumbres. Don Pedro, trabajaba como profesor, tenía sus tierras y vigilaba su cultivo. Su esposa se ocupaba del cuidado de los hijos y del hogar.
16 de septiembre de 1893: El P. Moisés nació en Tlatempa, Barrio de Zacatlán, Pue. A las 17:00 hrs. Fue el más pequeño de 7 hermanos.
18 de septiembre de 1893: Fue bautizado en la Parroquia de San Pedro, Zacatlán, Pue., por el señor cura Francisco Téllez.
26 de agosto 1895: Fue confirmado en la Parroquia de San Pedro, Zacatlán, Pue., por el Sr. Obispo de Puebla, Melitón Vargas.
14 de septiembre 1898: Murió su madre, con lo que su vida y la de toda la familia cambió radicalmente. Por el trabajo de su padre «maestro de primaria», que apoyaba al Sr. Cura Francisco Javier Hernández en las escuelas parroquiales de los lugares a donde era asignado, comenzó a vivir de curato en curato, hasta finales de 1908.
Quedó al cuidado de su padre y Hermelinda su Hermana mayor sustituyó a su querida Madre.
1900: Cuando el señor cura Francisco Javier Hernández recibió su cambio para Amozoc, Pue., se llevó consigo a Don Pedro el hombre de sus confianzas, para que se hiciera cargo de la Escuela Parroquial, ya que siempre procuró llamarlo a donde lo destinaban como párroco. A sus hijos Benjamín y a Miguel los internó en un colegio de Puebla, y Lidia se quedó en Tlatempa con su Hermana Jovita que ya se había casado.
Moisés para entonces ya había cumplido siete años e ingresó a la escuela que dirigía su padre y empezó a ir al catecismo para prepararse a la primera comunión. El mismo Moisés relata: Hice mi primera comunión en la parroquia de Amozoc yo solo, por no haberla hecho con mis compañeros del grupo de catecismo, pues interrumpí el ayuno eucarístico.
1905: Vivió con su padre en Tlatauquitepec, Pue., y al poco tiempo regresaron a Zacatlán, Pue.
1906: Se trasladó a Huejotzingo, Pue., con su padre.
Su padre que se había vuelto a casar, lo dejó en el curato a cargo del Sr. Cura Francisco Javier Hernández. A su padre lo veía en la escuela parroquial, donde continuaba siendo el instructor.
Además de estudiar y cumplir con sus obligaciones rutinarias como la de acolitar la misa, también tenía que regar las macetas del curato y por no hacerlo en una ocasión fue amonestado por el señor cura, causando esto en él disgusto y optó por salirse del curato en 1908.
La Hna. Victoria Ortega, Religiosa Josefina, admiraba a Moisés por su piedad, su amor a la eucaristía y su celo apostólico, lo llamó para aconsejarlo que jamás tomara una decisión sin antes orar, pensar y consultar. Veía también en Moisés una inteligencia despierta, sencillez y candor de vida. Todo esto daba indicios de una vocación sacerdotal habló con él si quería ser sacerdote, a lo que respondió afirmativamente; aunque le expuso el obstáculo del factor económico, al considerar que su padre no podría sostenerle sus estudios en el Seminario.
De esta conversación se inició la comunicación de la madre Victoria con la señorita Petra Munive acerca de Moisés, ella era una persona benefactora de los Seminaristas, de gran piedad y muy caritativa, su apostolado era sostener a las vocaciones sacerdotales en el Seminario, hasta su ordenación.
En diciembre del mismo año 1908, se trasladó Moisés a Puebla, a la casa de su bienhechora. Su Padre entregó la patria potestad a la Srita. Petra. Fue la última ocasión en que vio a su papá.
Con su bienhechora, el joven Moisés encontró un hogar cristiano, estable, de buena posición económica y sobre todo fue acogido con calor fraterno. Petrita lo trató con cariño, como a un miembro de la familia.
7 de enero de 1909: Continuó sus estudios de educación primaria (sexto grado), en el Colegio «San Juan Bautista de la Salle», en Puebla. Moisés, en su nuevo hogar, además de ir a la escuela, tenía otros servicios como regar las plantas, ayudar en la iglesia a poner cera a los candiles, tocar las campanas, encender las velas, dar aire al órgano, etc., servicios que realizaba con un corazón generoso y agradecido.
1910: Cursó un año de Comercio y clarificó su vocación al Sacerdocio. La piedad y el incipiente celo apostólico de Moisés, de corazón sencillo y nada malicioso, eran características dignas de admirarse por quienes vivían a su alrededor.
1911-1914: Realizó los estudios de latín en el Seminario Palafoxiano de Puebla.
6 de enero de 1912: Hizo los Ejercicios espirituales en la casa de ejercicios de la Concordia, predicados por el P. Jesús Camacho, S.J. Confirmó su vocación al sacerdocio y sintió el llamado a la vida religiosa: Me voy a donde le dé a Jesús todo lo más que pueda darle, que es la vida religiosa “ejercicios tan lindos que no se si en mí vida habré hecho otros igual”.
4 de enero de 1913: Inició el tercer curso de Latín. Atraído por Jesús, empezó a ir noche con noche al Sagrario de la Concordia y le decía a Jesús: Llévame más cerca de ti.
4 de marzo de 1913: Visitó el Palacio Nacional y la Catedral, observó el confort y la tecnología y concluyó: Es más grande poseer a Dios.
1914: En agosto se encontró con el P. Félix de Jesús Rougier. El P. Vicente Sedeño y Petrita le pidieron lo atendiera durante su estancia en el Templo de la Concordia. Desde la primera ocasión que vio al P. Félix se sintió atraído por su personalidad: «Entró al seminario y en el cancel de la puerta del seminario, entre la puerta y el cancel me encontré con él y me gustó la figura esbelta del Padre, como que me dieron un toque en el corazón».
A la invitación que hizo el P. Félix en el Seminario Palafoxiano, para la fundación de los Misioneros del Espíritu Santo, fue el único del grupo que dio una respuesta afirmativa. Escribe: Nadie, nadie la levantó Yo no tenía ganas nada de ganas pero dije: ¡Qué poco hombre! ¡Yo levanto la levanto!. El Padre Félix le dice: Usted deberás quiere? Después hablaremos.
En noviembre emprendió el viaje en tren a Veracruz, con su bienhechora, el P. Vicente Sedeño y otras personas. Iban huyendo de la persecución religiosa. Él llevaba la idea de viajar hasta Cuba para buscar ahí una congregación religiosa.
Los detuvieron antes de llegar a Veracruz y después de tenerlos unos días en la cárcel, les permitieron regresar a Puebla a donde llegaron en diciembre, por los días de las posadas.
El 23 de diciembre de 1914: Informó a Mons. Sánchez Paredes, su ida con el P. Félix quien le esperaba a las 10:00 am., en la estación del tren de Puebla hacia la Ciudad de México, el joven Moisés único aspirante para la naciente Congregación de Misioneros del Espíritu Santo.
25 de diciembre de 1914: Fundación de los Misioneros del Espíritu Santo, en la capilla de las Rosas en el cerrito del Tepeyac.
Moisés inició su noviciado, como el primer Misionero del Espíritu Santo.
1915: El conflicto político-religioso que imperaba en el País, suscitó un noviciado irregular los primeros meses: cambiaban continuamente de casa y el P. Félix, que era el formador, por ser extranjero, se tenía que ausentar para esconderse y evitar ser expulsado del País.
23 de agosto 1915: Se enteró de la muerte de su padre, acaecida el 30 de mayo. El P. Félix lo envió a la Villa de Guadalupe, para que a los pies de la Virgen leyera la carta donde sus hermanos le comunicaban la sensible noticia del fallecimiento de su Padre.
1916: El P. Félix lo confirma como el Primogénito: Le escribe: Acuérdate hijo muy amado en Jesús. Que viniste en la aurora… Que Jesús lo bendijo en la primera hora. Que fuiste el primer llamado… El primer amado… El primer bendecido… ¡Cuánta correspondencia de su parte!
16 de enero 1916: Recibió el hábito de novicio de manos de Mons. Ramón Ibarra y González, Arzobispo de Puebla; en la Capilla de las Hermanas de la Cruz.
31 de enero de 1917: Solicitó la primera profesión, escribe: habiendo terminado el noviciado por los dos años en la Congregación de Misioneros del Espíritu Santo, y después de madura reflexión delante de Dios, contando con la ayuda de su gracia, he decidido pertenecer para siempre al Instituto mencionado. Por la presente declaro que quiero usar del indulto concedido a nosotros por la Sagrada Congregación de Religiosos el 23 de enero de 1917, suplico encarecidamente al Reverendo Padre Maestro delegado para esto, que se digne admitirme a la profesión POR UN AÑO en dicho Instituto gracia que le ruego concederme.
4 de febrero de 1917: Profesión religiosa del Hno. Moisés. Recibió los votos el P. Félix de Jesús Rougier. Asistió la Sra. Concepción Cabrera de Armida, en la Capilla de las Religiosas de la Cruz.
1917: Siendo Novicio inició los Estudios de Filosofía en la Casa de formación, ya que por la persecución religiosa el Seminario Conciliar de la Ciudad de México estaba clausurado.
1918: Escribe: Solicito la primera renovación. Acercándose el día en que se cumple el 1er. Aniversario de aquel acto bendito, en que por la gracia de Dios y bondad de V.R. emití mis primeros votos religiosos, y deseando vivamente pertenecer para siempre al cuerpo de este amado Instituto de los Misioneros del Espíritu Santo, humilde y encarecidamente suplico a V.R. se digne permitirme que renueve por otro año 2º. Año los santos votos religiosos de Pobreza, Castidad y Obediencia, advirtiendo a V.R. que si hasta aquí no he sido enteramente fiel a mis deberes religiosos, prometo, con toda sinceridad, que no será así en lo porvenir, no, sino que con la gracia de Dios y con todas mis energías me esforzaré por adquirir la más alta perfección religiosa propia de un Misionero del Espíritu Santo, y ser cueste lo que cueste, lo que Jesús quiere que seamos en esta Congregación.
1919-1920: Cursó los dos primeros años de Teología en el Seminario Conciliar de la ciudad de México y los terminó en el Seminario de Morelia, Mich.
19 de abril de 1919. Recibió la primera tonsura y las cuatro Órdenes Menores en la Ciudad de México.
28 de Diciembre de 1919: Escribe: Víspera de comenzar nuestros estudios de teología, su Reverencia siempre está con nosotros, no nos abandona y por eso no tememos. Qué bueno es Jesús amadísimo Padre permitió que su representante se alejara de nosotros, (su cuerpo) pero aunque sufrimos su ausencia, sentimos el vacío que dejó y que nadie lo puede llenar, sin embargo Jesús no ha permitido ni permitirá alguna cosa fuera del orden establecido por Él.
1920: Escribe en su Diario espiritual: Mi alma quiere ser santa y pienso que está muy lejos, no desmaya, confía, se abandona con todas sus miserias en los brazos de Dios... Trabaja con todo empeño y a eso dirige todos sus actos, para llegar a ser, Pequeñita, Víctima, Muy de María. Oh sí, Dios vive en mí y yo vivo en Él y quisiera que mi atmósfera en todas partes, en todo tiempo y circunstancias fuera: Dios…
26 de octubre de 1920: Salió del noviciado de Tlalpan con otros religiosos para la primera fundación de los Misioneros del Espíritu Santo en Morelia, Mich. En el Templo de la Cruz. Hicieron promesa solemne ante Jesús y ante la Comunidad, de guardar perfectamente las Constituciones y de procurar ser el buen olor de Jesús en todas partes.
20 de noviembre de 1920: Escribe: Mi alma quiere ser santa, confía y se abandona con todas sus miserias en los brazos de Dios… Trabaja con todo empeño, para llegar a ser, Pequeñita, Víctima, muy de María.
1921: Continuó sus estudios de Teología en el Seminario Tridentino de Morelia, Mich.
3 de enero de 1921: Jesús permite que sufra de cualquier cosa, y sobre todo, de soledad, me siento solo… solo. Estoy en paz, voy a Jesús. Creo que no me comprenden… Jesús quiere que solo Él… Oh Él, sí solo Él.
9 de enero de 1921: Escribe: Qué hermosos se pasan los días aquí a los pies de una Custodia, pues desde que recibimos el Templo, la adoración diurna corre sin interrupción. Han pasado muchas fiestas, muchos recuerdos han venido a herir el corazón pero al pensar en la voluntad de Jesús todo vuelve a la calma. Queridos hermanos, estáis en el paraíso de la vida religiosa, es decir, en el noviciado, qué tiempo tan feliz para hacerse santo, ¡Oh! Aprovechaos mucho, Jesús os quiere santos y grandes santos. María todo lo hará si os dais a Ella.
8 de mayo de 1921: Escribe al P. Félix… Después de casi dos semanas no me da la calentura, si Jesús quiere que me vuelva, yo también lo quiero, lo que quiera y sólo lo que quiera. En mis momentos de soledad, de tristeza, en mi oscura celda he llorado a solas, pero siempre muy conforme, muy en paz, ofreciéndome siempre como víctima inútil por esta casa, por mi Congregación, por mis hermanos, por usted, por Conchita, por lo que Jesús quiera.
15 de mayo de 1921: Escribe: Duermo bien, y a pesar de eso me da mucho sueño durante el día, mucha pena me da en el seminario… muchas clases me las paso en blanco sin haberme dado cuenta de ellas, por estar luchando con el sueño con toda energía, creo que será por debilidad… Lo que ha pasado con los socialistas y la imagen de María de Guadalupe, lo he sentido mucho, pero no he perdido la paz ¡¡-Que ganas de poder dar mi sangre por la Iglesia!!.
5 de junio de 1921: Escribió a los novicios: Hermanos, hay que prepararse bien a la lucha, hay que hacerse santo para hacer a los demás verdaderos santos, para hacer mártires, para ser víctimas, hay que prepararse, pues quién sabe si Dios escoja víctimas, mártires de entre nosotros; pero sí, de todos modos, debemos ser los que consolemos a Jesús, los que desagravio mostrar a su Corazón por los pecados de nuestros hermanos.
27 de junio de 1921: Escribe al Padre Félix: Aquí me tiene como siempre, muy infiel, muy para nada, que bien, Jesús me hace palpar mi impotencia… oh sí… pero tengo mucha confianza… me abandono, y que Él lo haga todo, quiero darme… darme para que Él obre… y me haga como me quiere … ¿Padre mío y lo del monograma JHS. En el pecho?
El 24 de septiembre de 1921: Recibió el Subdiaconado por Mons. Leopoldo Ruiz y Flores, Arzobispo de Michoacán.
El 17 de diciembre de 1921: Recibió el Diaconado de manos de Mons. Leopoldo Ruiz y Flores.
Del 3 al 12 de abril de 1922: Hizo sus ejercicios espirituales como preparación a su ordenación sacerdotal en la Apostólica de Santa Ana Chiautempan, Pue.
El 9 de abril de 1922: Estando en ejercicios, clarificó cuál es su misión en la congregación: «Además pertenezco a un cuerpo moral, la Congregación. Comprendo que mi papel en ella es el que es, el de los pies en el cuerpo material, es lo más humilde y son los que sostienen todo el cuerpo. Así yo Dios mío, que viva olvidado, sin que [se] preocupen de mí, el último y que cumpla con el papel que deseas, que sea sostén, los cimientos de ese cuerpo, ya que Tú lo quisiste. Bendito seas».
El 14 de mayo de 1922: Fue ordenado sacerdote por Mons. Leopoldo Ruiz y Flores, en la capilla de las Religiosas de la Cruz, Morelia, Mich. Por la tarde tuvieron Chorchita, con alocuciones, cantos, poesías; recuerdos íntimos, relato de anécdotas de los primeros días de la Congregación.
El 15 de mayo de 1922: celebró su primera Eucaristía en la capilla de las Religiosas de la Cruz en Morelia, Mich. Escribe ¡Oh mi Uno, oh mis Tres, lo que habéis hecho conmigo! ha sido únicamente por tu grande misericordia. No tengo otra cosa que hacer, sino darme, decirte Dios mío, que hagas de mí lo que quieras, me doy enteramente, aceptando todo, de hoy en adelante, seré más tuyo, más semejante a ti. Resuelto a seguirte por el camino estrecho del Calvario muy cerca de Ti, y desprecio con toda energía: placeres, honores, riqueza y todo propio querer. Ratifico mis entregas totales anteriores, estoy en lo dicho y olvida mis infidelidades tantas. Deseo ardientemente corresponder a tus favores, ser santo sacerdote, ser perfecto Misionero del Espíritu Santo, con aquella perfección que deseas. Deseo tener mi voluntad unida íntimamente a la tuya, renunciando perfectamente a todo propio querer. Aquí estoy, dispón de mí. Oh María, Madre mía de Guadalupe, alégrate, tienes otro hijo sacerdote. Que jamás suba yo al altar sin ti. En tus manos me encomiendo y pongo mi vida sacerdotal. Madre, ayúdame.
28 de junio de 1922: Es enviado a la Escuela Apostólica en Santa Ana Chiautempan, Puebla: Había pasado el día como siempre, no presentía nada, Jesús, me preparaba algo doloroso... Confesé antes de Misa, celebré y cuando subí a desayunar, me dijo nuestro padre que debía salir con él para la Escuela Apostólica, en Santa Ana Chiautempan, Pue., en el tren de medio día, y por el tiempo de algunos meses hasta mi Profesión Perpetua. Recibí esto sin mutación, pero con mucho dolor de corazón y a la vez muy apegado a la Voluntad de Dios. Confesé algunas almas en el curso de la mañana y me despedí de ellas. ¡Qué hermoso es el sufrimiento del corazón! Dejaba en un momento dado a las almas que Dios me había encomendado, dejaba las primicias de mi apostolado. Sí, Dios mío, lo siento, pero estoy en paz, tranquilo, pues Tú lo quieres, te pido por ellas, te las dejo, te las entrego y, estoy seguro, no perecerán, las guardarás, las dirigirás.
24 de septiembre de 1922: Escribe: Me siento tan para nada... me veo tan inútil para todo trabajo... pero, confío... me abandono en los brazos de Dios... Él suplirá... Cómo ansío profesar... y después trabajar cómo y cuanto pueda... en un confesionario... en la oscuridad... en el silencio... mi vida toda será como la de Nazaret... Sí Dios mío... harás Tú el bien por mi medio... pero muy en silencio... muy oculto... Dios mío... aspiro a darte mucha gloria... Recíbeme, llévame en Ti siempre... tú me conoces muy bien... lo que me falta... lo que puedo... Oh Dios mío, concédeme que ame con pasión esa vida oculta, de obediencia, de humildad, de soledad y de sacrificio oculto... que no me deslumbre lo de la tierra en donde todo es soberbia e ilusión... como Tú Dios mío, como Tú. Yo sé que te ocupas de mí muchísimo más que de los acontecimientos grandes del mundo... porque te importa más un alma. Los acontecimientos son lo último que te ocupan. Soy grande sí, no por mí, sino por Ti... tengo a Dios... y basta...
10 de octubre de 1922: Hoy repetiré: “Heme aquí para hacer tu voluntad”. Te me doy, tuyo, mío. Oh María mi buena Madre, todo por ti, en ti y para ti... Espero siempre tus órdenes, espero tus quereres y placeres... Las almas son tuyas, no mías... oh mi buen Dios que las trate como Tú las tratabas... con suma delicadeza, con grande amor y sumo esmero, que no las lleve por otro camino sino por el que lleva a Ti... Soy tuyo, muy tuyo y para siempre tuyo, por medio de María.
Del 16 al 24 de diciembre 1922: Participó en los ejercicios espirituales de Navidad, como preparación a su profesión perpetua. Prometió a Dios ser siempre obediente: «Sí Dios mío, te prometo ser muy obediente, perfecto obediente, en la perfecta unión de mi voluntad con la tuya. Ayúdame. María. 'Tuyo… Tuyo'…».
El 25 de diciembre 1922: Hizo sus votos perpetuos en la capilla de la Casa Central de los M.Sp.S., en Tlalpan, en la Ciudad de México. Recibió los votos el P. Félix de Jesús Rougier.
El 10 de enero de 1923: Fue nombrado «maestro de casa» del noviciado, actividad que alternó con el apostolado que realizaba fuera del noviciado, ya fuera confesando o celebrando la Eucaristía. Seguir en el noviciado le favoreció para continuar con tiempos fuertes de oración y lectura, fue entonces cuando acuño la frase «Es necesario ser muy pequeño, para ser un gran santo» que vendría a ser como la síntesis de su itinerario de santificación.
8 de febrero de 1923, escribe: Cada día voy comprendiendo por la práctica que la vida del sacerdote es una vida de cruz… Oh sólo Él. Sólo Cristo y yo, no soy sólo, somos dos, que nos comprendemos, que nos alentamos, que nos participamos muy íntimamente nuestras cruces, nuestras alegrías y todo… Somos Cristo y yo. Yo otro Él, Él otro yo.
En marzo de 1923: Estuvo al borde de la muerte al contagiarse de viruela hemorrágica, en las visitas que realizaba a los soldados enfermos en el Lazareto de Tlalpan en la Ciudad de México.
14 de marzo de 1923, escribe: Grave de viruela. Dios me salvó por tantas oraciones que se hicieron.
30 de abril de 1923: Durante tu mes, quiero avivar mi devoción hacia Tí... para que me lleves a Dios... Tú sabes que te amo, que te quiero amar más y más... pero hay otro ser a quien Tú misma quieres que lo ame más... María, a Ese Ser deseo ardientemente amarlo por los que no lo aman, y hacerlo amar de mis hermanos, pero, Por Ti, ¡contigo! y en Ti.
21 de julio de 1924: Escribe al P. Félix: Voy a tener dos años de Sacerdote ¿me permite confesar sacerdotes? ¡pobrecitos! Los quiero tanto ¡Oh si pudiera hacer algo por ellos!
26 de julio de 1924: Recibió su cambio a la comunidad de Morelia, Mich.
13 de junio de 1925: El Padre Félix le escribe: Los primogénitos siempre tienen un lugar de preferencia en el corazón de sus padres… Así debe ser y en el caso, así es. Ya verá si lo encomiendo a Dios cada día y cuanto le pido a Jesús por mi amado primer hijo. Hágase muy santo. Muy hombre de oración. Busque más y más a Jesús. Más y más a su Madre Santísima.
17 de julio de 1925: Lo principal me preocupa, mi santidad es lo primero. Mi camino feliz, el del ocultamiento, confianza y sacrificio, no quiero más estoy contento. ¿Cuándo seré en verdad Alter Christi como Jesús quiere?.
En diciembre de 1925: Apoyó como confesor a Mons. Rafael Guisar y Valencia en una misión diocesana en Huatusco, Ver. Ante el testimonio de santidad y entrega generosa de Mons. Guisar y Valencia, comprendió lo que tantas veces había escuchado del P. Félix: «El santo santifica». Aprendió en las charlas de comedor, lo que no había aprendido en los libros, convirtiéndose esta experiencia en una auténtica escuela para la vida: «Para mí estas misiones han sido una verdadera formación espiritual y pastoral».
14 de diciembre de 1925: Informa al P. Félix: El lunes, confesionario hasta muy entrada la noche, todo el día. Nuestro trabajo es confesar. Mi horario es 4.30 levantada, oración hasta las 6:00, después Santa Misa o confesar. Desayuno y confesar hasta las 10:30. De 2:30 hasta las 7:00 confesionario. He aprendido mucho con las conversaciones del Señor Obispo Rafael Guisar y Valencia.
El 16 de diciembre de 1925: Llegó como personal a la comunidad recién fundada del Templo de Santa Clara, en la Ciudad México. Durante su estancia, a sus acciones pastorales agregó la atención a los presos, que pudo realizar gracias a la ayuda de la Srita. Chole, quien, por conocer a personas del gobierno, tenía la facilidad de ayudar a los presos católicos llevándoles sacerdotes para que recibieran la comunión.
1926: Se intensificó la persecución religiosa y con ello también el ministerio apostólico del P. Moisés, quien confesaba y celebraba la Eucaristía en casas particulares, llevaba también la comunión a los enfermos. Estaba muy dedicado al culto, en casas particulares celebraba la Eucaristía y atendía por largas horas la Confesión, a riesgo de su propia vida; siempre se distinguió por el olvido de sí mismo y su generosidad en el apostolado. Animado por su delo apostólico, visitaba la Inspección General de Policía y a la Cárcel a visitar a los católicos recluidos y a los Cristeros presos, iba a llevarles el consuelo de Jesús Eucaristía.
El 25 de octubre de 1926: Emprendió el viaje a Roma, obedeciendo la disposición de su superior, el P. Félix. El motivo principal fue para protegerlo de la persecución.
15 de noviembre de 1926: Escribe al P. Félix: Por fin llegué a Roma sin novedad, gracias a Dios. Contento muy en paz porque es la voluntad de Jesús. Voy a trabajar hasta donde las fuerzas me ayuden y en todos sentidos por corresponder a mi amada vocación. Qué feliz me siento en mi celda con mis libros, con mi capilla y con los míos… con mi superior muy bien, nula dificultad. Con mis hermanos igual.
1926-1928: Durante su estancia en Roma, realizó varios estudios. Entre éstos, Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana.
1927-1928: Ante la realidad que le tocó vivir y viéndose lejos de sus seres queridos y de su Patria, tuvo una fuerte crisis.
12 de abril de 1927: Escribe al P. Félix: Aquí me tiene, amadísimo padre, el mismo, que vergüenza, con el mismo hombre viejo, y sin transformarme en el Nuevo, el Moisés de siempre, quizá con más responsabilidades, con más faltas, con más gracias de parte de Jesús. Las ordinarias tristezas ya no las tengo, me absorben los estudios, pero la nube que viene a nublar el azul del cielo es la falta de confianza para con mi superior.
18 de mayo de 1927: Escribe el P. Félix: Todo esto me parece muy normal a causa del cambio tan grande que hubo en el éxodo a Roma, pasando de una vida activísima, de una vida de veras apostólica, pero sin regla sin control, sin dirección, girando a todo viento, a una vida que se parece en mucho a la de un religioso Benedictino.
1927: Ante la agudeza de la crisis, y con la tentación de cambiar de congregación, hizo su voto de abandono a Dios, el cual posteriormente renovó cada año.
4 de febrero de 1928: Escribe a Concepción Cabrera de Armida: Cuánta sorpresa me causó el recibir su cartita, se ve que no olvida, y que ama lo que Dios le ha dado, pues sin escribir yo a Usted, se ha acordado de este pobre. Yo casi no escribo a nadie, me he vuelto muy desconfiado. Aquí me tiene en esta hermosa, bendita y muy amada Roma, centro de la Iglesia, sintiendo que amo más y más a esa Iglesia esposa de Jesús y mía; y por otra parte aquí voy cargando mi enorme fardo de miserias y son tantas que ya llego a creer que Jesús me habrá quitado lo poco por no tener yo lo mucho. Pídale a ese Jesús, mi buen Hermano Mayor, que no lo ofenda y me haga lo que quiera. Ya sabe que no la olvido, como sacerdote y como muy suyo.
23 de abril de 1928: Le escribe el P. Félix: Creo que estos dos años, a pesar de las cruces, todo a causa de las mismas cruces, le habrán servido de mucho toda su actividad natural, grande la ha sobrenaturalizado y va a ser un verdadero Misionero del Espíritu Santo.
13 de junio de 1928: Escribe al P. Félix... En el supuesto de regresar a México, deseo que su Reverencia me dé permiso de pasar a Puebla a saludar a Petrita, a quien temo no alcanzarla, al Padre Sedeño y a mis hermanos para ver a estos si viven como buenas gentes.
Julio de 1928: Regresó de Roma a México. Se integró a la comunidad del Templo de Santa Clara. Predicó ejercicios espirituales a los novicios de su Congregación y a otras comunidades de religiosas.
28 de agosto de 1928: Escribe al P. Félix: no tema de mi vocación, estoy seguro que Dios me quiere aquí, y lo creo firmemente porque tengo pruebas evidentes. Dios aquí me quiere, no tema estoy firme. En Roma me aseguraron también que Dios me quiere aquí.
El 10 de octubre de 1928: Recibió su cambio a la ciudad de Morelia, Mich., donde realizó su apostolado oculto del confesionario y la dirección espiritual.
Mayo 1929: Escribe al P. Félix: Mi alma la he tenido siempre en paz, quitando todo lo que pueda perturbarla. Mi fuerza, mi consuelo, mi atractivo, mi centro es la Santa Misa y la oración de estos dos actos saco todo lo que necesito, después el estudio. En cuanto puedo saco limpia mi oración mental una hora por la noche y dos en el día, el estudio es otro de mis atractivos, gozo en mi rincón, con mis amados libros y quisiera una buena biblioteca y otro tiempo que me sobra lo doy a las almas lo que puedo.
Diciembre de 1929: Siento una verdadera necesidad de más oración, pues con la falta de observancia, lo poco que pudiera tener no lo tengo, no siento ni veo esa atmósfera de oración que he sentido y visto en otras partes.
15 de marzo de 1930: Escribe al Padre Félix: Pido permiso para ir dos o tres días de vacaciones en Pascua a mi tierra Zacatlán y decir ahí siquiera una misa en acción de gracias porque ahí recibí la fe… Hace 25 años o más que no voy a mi Parroquia en donde recibí el germen de la vida divina. No deseo ni quiero otra cosa sino hacer lo que Dios quiere que haga y sea.
21 de noviembre de 1930: Predicó al Grupo de Alianza de Amor sobre el abandono. El alma debe abandonarse en los brazos de Nuestro Señor como se entrega un niño en brazos de su madre, y darle todo lo que tenga, si son buenas obras que sea enhorabuena, si son tibiezas y sequedades, éstas mismas le serán agradables y más todavía si a pesar de ellas el alma no desmaya en la oración.
02 de abril de 1931: Renovó su voto de abandono (Jueves Santo) Oh, Santísima Trinidad, Padre Hijo y Espíritu Santo, como Jesús Sacerdote y Víctima santa, que se ofreció a Ti Dios mío para glorificarte y por salvar a las almas y para perpetuar esa alabanza y salvando a las almas, se ofreció en favor de la Santa Iglesia, mi Madre querida, es decir: por el Papa, los obispos, sacerdotes, religiosos y por todas las almas. Yo, oh Dios mi Uno y Trino, con toda la sinceridad de mi corazón, con toda la fuerza de mi voluntad, me doy, en unión de Jesús y como Él, a tu voluntad haciéndome obediente hasta la muerte y muerte de martirio y cruz que te plazca en favor de tu Iglesia amada. Hago esta entrega por mi Madre Inmaculada, la Virgen María y te prometo seguir haciendo mi voto de abandono, lo he hecho, hasta que tu dispongas otra cosa. Fiat, fiat, fiat.
17 de julio de 1931: Le mandó al P. Félix una vocación para las Hijas del Espíritu Santo.
20 de julio de 1931: Predicó al Grupo de la Alianza de Amor sobre la Oración: Nuestra oración debe ser, además de constante, humilde y sencilla, pues debemos hablar a Jesús como a un amigo, con aquel tierno lenguaje que le dirige un hijo a su madre o con aquella confianza que se tienen dos buenos esposo.
18 de septiembre de 1931: Predicó al Grupo de la Alianza de Amor sobre la Paz: Si queremos encontrar la verdadera paz del alma, hay que ser fieles a Jesús y no abandonarle jamás, y aunque por desgracia hubiéramos caído en los más abominables pecados, no desanimarse por ello, sino por el contrario, en el acto volver los ojos hacia Nuestro Señor pidiéndole perdón, y no dejando pasar ni un solo momento en ese triste estado.
01 de Noviembre 1931: Fue miembro de la comunidad en el Templo de San Felipe de Jesús, en México. Desempeñó el servicio de vice-superior y ecónomo. Fue aquí donde se manifestó claramente su carisma de director espiritual, dedicando a este apostolado gran parte de su tiempo.
20 de enero de 1932: Escribe al P. Félix: Tengo muchísimo trabajo, confieso de cuatro a cinco horas diarias y muchas consultas. Pero, más que nada, deseo mi santificación, aquí en este rinconcito, olvidado, trabajando por mi santificación y haciendo por salvar, aunque sea un alma: celda, sagrario y confesionario.
4 de abril de 1932: El P. Félix: le dedica un ejemplar de Constituciones, sabiendo cuánto desde el principio, ha amado la santa regla.
22 de mayo de 1932: Que mientras menos sea, mientras se aniquile, más viviré en él y por él en las almas mi vida divina, que no tema ni le arredren su pequeñez y miseria, porque lo único que exijo de él para realizar por su medio mis obras de amor y misericordia, en el campo de la Iglesia, es Humildad y Confianza.
4 de agosto de 1932: Que no pierda tiempo, perderlo es no abandonarse pronta y amorosamente a cuanto dispongo o pido de él, es tan grande el bien que resultará para él y para las almas de este tiempo de prueba, es tan inmensa la gloria que dará mi Padre, que ame, confíe y abandone.
1 de diciembre de 1932: Toda la ciencia de la perfección se encierra en la intimidad del alma con Dios y en la fidelidad absoluta y amorosa a cuanto Él pida. Si ensañas, esto a las almas todo se lo habrás enseñado… Para ser nada, o bien para ser un alma pequeña, únete a Mí, permanece en Mí -ocúpate de amarme -y yo haré lo demás.
24 de diciembre de 1932: Sufriré largo tiempo el martirio, sufrimiento del corazón hasta que su purificación se realice plenamente… -silencio – amoroso y humilde- ante Dios y ante las criaturas.
1933: Comenzó a planear su Obra de Caridad desde el confesionario con dos de sus dirigidas: Amalia Garduño y Teresa Martínez.
1 de enero de 1933: Este año será año de gracias todo lo pasará sobre la Cruz. Que crea en mi amor -sin preocuparse de sí – ni de las almas que le he confiado.
25 de febrero de 1933: El ideal del hombre, teniendo en cuenta el fin para que fue creado, debe ser su propia santificación, es decir, ser verdaderamente hijos de Dios y herederos de su gloria.
12 de marzo de 1933: Concreto mis obligaciones a estos puntos: renovar lo más frecuente que pueda mi acto de abandono. Actuarme cuanto pueda en hacer sólo su voluntad.
26 de mayo de 1933: Año con año iba a la Concordia a celebrar en la fiesta de San Felipe Neri y también en la fiesta del Corazón Inmaculado de María.
1 junio de 1933: Urge el aumento de vida divina en las almas que Él ha escogido entre muchas, para misión tan sublime no podrá distribuir o comunicar abundantemente esa vida divina si no la posee en plenitud.
4 de diciembre de 1933: Se hizo cargo del Grupo de Alianza de Amor en el Templo de San Felipe. Estableció un grupo de jóvenes para honrar a la Santísima Virgen de los Dolores, llamado las Pasionarias. Era un grupo dinámico y numeroso: llevaban oración, sacrificio y penitencia, tenían proyección social.
El 4 de diciembre de 1933: El P. Félix, lo nombró director del Grupo de Alianza de Amor, del Templo de San Felipe de Jesús, en la Ciudad de México.
El 29 de marzo de 1934: Jueves Santo fundó a las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, con las Sritas. Amalia Garduño y Teresa Martínez, con quienes compartió su ideal de ser apóstoles de la bondad: «estaría formada por religiosas en el mundo que debidamente preparadas, se dedicarían a atender a todo el necesitado, llegando incluso a los ámbitos a donde las religiosas de convento no podían llegar».
1934: La propuesta de espiritualidad que hizo a su Obra de Caridad fue: «El espíritu propio de las Hermanas Eucarísticas de la Caridad y de María Inmaculada, es el de una verdadera pequeñez o sea el auténtico espíritu de Infancia Espiritual, tal como nos lo enseña Jesucristo Nuestro Señor en su Evangelio, como nos lo recomienda la Santa Iglesia y como lo han practicado y enseñado los santos, como Santa Teresita del Niño Jesús».
18 de abril de 1934: Consagró a la Sma. Virgen a las dos primeras integrantes de su Obra de Caridad.
El 8 de septiembre de 1934: Tomaron medalla las nueve primeras postulantes de su Obra.
El 24 de marzo de 1935: Preside la ceremonia de imposición de velo, y toma de medalla. Habló sobre el fin y objeto de la obra, virtudes y espíritu propio.
1 de abril de 1935: Escribe: Sé la apacible sonrisa de Dios para todos, con esto se conquistan muchas almas, pero esto supone la muerte total del yo y la plenitud de la vida divina.
25 de abril de 1935: Escribe: Todo el secreto de la santidad está encerrado en hacerse como niños.
14 de julio de 1935: (Mi apostolado) El apostolado de la bondad, de la dulzura constante, de la santa y apacible alegría; ¿no es por antonomasia propio de las almas pequeñas el que más corazones conquista para Dios?... Este misterioso y divino apostolado es el espíritu de mi evangelio que anhelo ver acrecentado en él y demás almas pequeñitas para atajar el mal espíritu de soberbia y de egoísmo que reina en esta época y que desgraciadamente cada día hace nuevos progresos aún en las casas religiosas... Ser siempre buenos, siempre dulces, sin perder la perfecta alegría sobre todo en los momentos más difíciles, ¿no es propio de las almas pequeñitas la vida divina?
En mayo de 1936: Terminó su servicio como Director del grupo Alianza de Amor del Templo de San Felipe, en la Ciudad de México.
El 28 de mayo de 1936: Se trasladó a la ciudad de Celaya, como miembro de la comunidad fundadora en el templo de la Merced. Desempeñó el servicio de vice superior y consejero local. La comunidad se caracterizó por una extensa labor pastoral, de la que el P. Moisés fue un gran impulsor y sujeto activo. Dedicaron tiempos prolongados a la confesión, que por la asiduidad y el método que empleaban, pronto fueron buscados por personas de todas las edades y de diferentes clases sociales; organizaron un centro eucarístico para niños de 7 a 15 años, con la intención de cultivar en ellos la piedad litúrgica; abrieron dos centros de catecismo, uno en la Merced y otro en el barrio de San Miguel, ambos fueron muy numerosos; la Congregación mariana para señoritas y niñas; el apostolado de la Cruz y el Apostolado del Espíritu Santo. Además, atendieron a algunos institutos de religiosas de la ciudad, así como a las Madres de la Cruz de León, Gto. También atendieron los movimientos que encontraron establecidos a su llegada: Tercera Orden de la Merced con dos secciones, la de mujeres y la de hombres; la Cofradía de Nuestra Señora de la Merced, la adoración nocturna; la asociación de San Crispín, integrada por zapateros y curtidores. Él mismo escribió al P. Félix: «Me siento con un corazón muy grande para encerrar a todo el mundo, es decir, quisiera remediar todo mal, con una inmensa caridad».
15 de agosto de 1936: Tuvo primeras comuniones de 21 niños pobres a quienes se les ofreció el desayuno.
Escribe a las MCMI: Vuestro colorido es que seáis como Teresita del Niño Jesús, humildes, pequeñas, etc., etc. Esta espiritualidad comienza en la filiación divina y esta filiación viene de la gracia; por eso deseo que recordéis todo lo que se refiere a la gracia en vuestras almas. Mientras no estéis bien instruidas y convencidas de vuestra filiación, jamás podréis tratar a Dios como a Padre, ni podréis ser pequeñas para con Dios y demás. ¡Oh! qué dulce y sabroso es llamar a Dios, Padre; por eso Teresita se encantaba con el "Padre nuestro". Cuántas consecuencias provechosas trae a nuestra alma esta firme creencia. ¡Qué intimidad produce en nuestra alma!. Un Padre que nos ama, nos soporta, nos perdona, nos sostiene, etc.… etc.… por eso insisto, mientras lo pueda hacer, que estéis firmes en esa verdad y nada temáis, Dios es vuestro y vosotras sois de Dios, hijas de Dios; qué felicidad tener a un Padre como es Él. Si creéis firmemente esta verdad y si la ponéis en práctica, ¿cómo será vuestra unión y caridad? Sin duda muy firmes y verdaderas; todas hermanas unidas en un solo centro: Dios - María. No temáis ser muy hijas de Dios, no, pues nuestra Madre la Iglesia nos lo enseña y Jesús con su vida y su doctrina también nos lo dice claramente. María también, después de Jesús, y nadie como Ella, fue la hija predilecta de Dios.
17 de septiembre de 1936: Inició una serie de conferencias a las Sras. Y Sritas de la Sociedad de Celaya, habló sobre las Obras de la Cruz para preparar la fundación del Apostolado de la Cruz.
30 de octubre de 1936: Le escribe el P. Félix: Usted por lo menos por ahí va… Desde hace 30 años yo soy testigo. Y por la misericordia de Dios ha hecho mucho bien a las almas.
24 de enero de 1937, escribe a las MCMI: Dios ama mucho la soledad y no el ruido, en la soledad y en el silencio y en el recogimiento es en donde Dios se nos revela, se nos comunica, y nos da todo lo que necesitamos, quizá amadas hijas ya lo habéis experimentado, Jesús ama el silencio pensadlo y lo veréis, María nuestra Madre Santísima fue un alma envuelta en el silencio. José otro tanto, y vosotras, amadas hijas, así os quiero, y os quiere Jesús. Recordad que debéis ser Eucarísticas y para serlo debéis ser como Jesús en el Santísimo.
16 de marzo de 1937. Por ser tan pequeña nuestra alma no debe turbarse por nada ni detenerse en las causas segundas... sino más bien abandonarse como niño y con mayor confianza en el corazón de su Padre celestial para no verlo sino a Él - y esperarlo todo de Él. Esta es la conducta de un alma pequeña. Y no hay ilusión en este olvido de todos y de todo para buscar sólo a Dios... verlo sólo a Él... apoyarse sólo en Él y.… esperarlo todo de la bondad de su Corazón... que no tema... ni se apene, en mi Corazón y en el de María mi Madre, guardo con gran amor y solicitud a sus hijas pequeñitas, a las almas que le he confiado; nada ni nadie podrá perjudicar, ni apartarlas de Mí. - Que ore, que confíe, que ponga su corazón y el de sus hijas en sólo Dios y en María...
4 de abril de 1937: Escribe a las MCMI: una de las consecuencias de vuestro espíritu es la alegría. Una alegría, claro, relativa, no absoluta, pues nada absoluto hay en este mundo, pero sí una alegría cierta en el fondo de vuestra alma. La fiesta de la Resurrección debe ser muy vuestra y una de las principales pues se trata del triunfo de Jesús después de haber sufrido su Pasión cruelísima para comprarnos nuestra filiación. Y en este tiempo de Pascua la Iglesia nos habla frecuentemente de esa misma filiación. ¡Qué alegres debemos estar! Pues ya sabéis que el dogma principal de vuestro espíritu, uno de los principales es el de nuestra filiación. Por tanto, alegrémonos fuertemente por el triunfo de Jesús, porque el fruto de su triunfo es la gloria de nuestro Padre Celestial y el don de vuestra filiación. Somos hijos de Dios y procuremos portarnos como buenos hijos en la cruz, en las penas, siempre en los brazos de Dios.
El 27 de octubre de 1937: Recibió el nombramiento de Superior de la comunidad de Celaya.
Noviembre 1937. Superior en Celaya... no lo hice Superior y lo rodee de cuidados para apartarlo de Mí sino para unirlo más estrechamente conmigo. Jesús y sólo Jesús en todo y por encima de todo. Así su vida será fecunda y me dará inmensa gloria. Almas. En su trato con las almas debe manifestarme y no desfigurarme, por tanto, la dulzura y humildad de mi Corazón deben ser sus nuevas características, aunque en ocasiones deba hacer uso de la fuerza, pero jamás de la dureza. El espíritu de Dios es fuerte y suave a la vez: si se deja gobernar de Él todo irá bien.
8 de diciembre de 1937. Las advertencias o reprensiones con gran serenidad... y no hacerlas sino después de dirigir una mirada a Dios en el centro de su alma y llamar a María; y siempre en plena posesión de sí mismo, pues en el caso contrario, deberá esperar...
22 de enero de 1938, a MCMI ¡Qué hermoso y qué tranquilidad sienten los santos al pasar de este mundo a la eternidad! Cuando ya su vida ya ha sido fecunda, llena, provechosa para muchas almas, que sólo buscan a Dios. Vosotras mis queridas hijas, así debéis ser, de provecho y de gloria a Vuestro Padre Celestial, y el secreto ya lo sabéis, es sólo buscar a Dios y darle todo, y mientras esto no hagáis, lo demás tiene muy poca o ninguna importancia. Procuren ser buenas, no omitáis sacrificios para que Nuestro Señor esté contento y muy contento. No quiero exterioridades ni formulismos en vuestra virtud, os quiero completas, todas de Dios y muy observantes por agradar a Dios, sufridas sólo por Él. No os extrañéis de las mil deficiencias, la virtud cuando no es probada no vale, y se prueba con las mil penas. La que no quiera tener penas puede salir de nuestra Obra, pues todo lo bueno se prueba en el dolor, y a Dios se le sirve en el dolor.
13 de marzo de 1938: Que no se tenga en cuenta para nada... sino que continúe trabajando sólo por Mí en la Obra emprendida, seguro que con ella dará mucha gloria a mi Amado Padre celestial porque yo estoy con él.
4 de mayo de 1938: Asistió al tercer capítulo general de su Congregación y fue nombrado ecónomo general por seis años. Este ministerio lo desempeñó con sencillez, rectitud y responsabilidad, estando siempre al pendiente de proveer a los hermanos de lo necesario.
17 de noviembre de 1938: Cerremos los ojos a cuanto no sea Dios... sobre todo a nosotros mismos y como buenos hijos pequeñitos creamos en su amor y esperemos. Un alma pequeñita, enamorada de anonadamientos, debe cifrar su dicha y su gloria en hacerse tan pequeñita, tan nada, que llegue a perderse de vista, y a que nadie la tenga en cuenta para nada, realizando en su vida ese “sólo Dios” que debe ser para ella su apoyo, su sostén su todo... Un alma pequeñita debe perderse de vista, sin detenerse en sus sufrimientos ni en las criaturas para no tener en su alma y corazón sino una sola preocupación: Dios y su mayor gusto. Un alma pequeña viéndose a las puertas del infierno y rodeada de mil peligros y sufrimientos no debe preocuparse sino de ver a Dios y tenerlo contento seguro de que Él se ocupará de ella y no la dejará.
17 de febrero de 1939. La sabiduría práctica se puede decir que es ratio agendorum secundum Deum... esta es la sencilla ocupación de las almas pequeñas por eso somos los más [...] No podemos encontrar mejor manera de agradar al Padre celestial que ofreciéndole a su amadísimo Verbo. Jesús será nuestra riqueza, suplirá nuestra negligencia y poco amor. Ofrezcámoslo siempre y ofrezcámonos en su unión. Debe infundir en las almas amor y estima de esta práctica tan agradable a Él.
En mayo 1940: La Srta. Amalia Garduño se separó de la Obra de Misioneras de la Claridad de María Inmaculada.
19 de junio de 1940: Un alma pequeñita en lugar de preocuparse y afligirse por lo que cree que la aparta de Dios, debe ir a Él y arrojarse en su Corazón con todo lo que la apena, con la confianza ciega y filial de un parvulito.
10 de noviembre de 1940: Que se recoja... que se recoja, que se recoja... Es lo que más deseo de él... María. “Donde se ama con verdadera pasión a María... ahí pone Jesús su Corazón... y derrama sus más escogidas gracias...” Jesús nos pide solamente: 1. Atención amorosa. 2. Sí, generoso. Silencio... Silencio, Silencio, porque sólo se le encuentra en el silencio, sólo en él se le escucha, en el silencio interior y exterior encontrará cada día más luz, fortaleza y paz. Cuando pidamos... añadiremos siempre “si tú quieres”. Sufrimiento, pequeñez. “No queramos saber la razón de nuestras penas, los pequeños no preguntan, no razonan, sencillamente se entregan...” Mis penas y enfermedades le son muy agradables porque con ellas consuelo su corazón y le ayudo a glorificar a su Dios Padre y a darle muchas almas. ¿No debo con esto alentarme y sentirme feliz?
19 de julio de 1941: Por ser... tan pequeño. Jesús me lleva en sus brazos siempre sosteniéndome con infinito amor en las pruebas y sufrimientos, pidiéndome siempre que tenga la mirada de mi alma puesta en solo Dios, sin apartarme de Él; pero hay ocasiones en las que deteniéndose en sí mismo o en las criaturas pone un velo a mis ojos impidiéndome el darme cuenta de su incesante invitación... que esté en sus brazos y que en todo y siempre debo mirar sólo a Dios.
El 4 de febrero 1942: Celebró sus 25 años de profesión religiosa.
3 de junio de 1942: Jesús no quiere que me entretenga en lo más mínimo en esas ideas que obscurecen con frecuencia el cielo de mi alma... que cierre los ojos a todo... y me abandone como pequeño en sus brazos, ocupándome sólo de estar con Él, complaciéndolo en todo y siempre, como me lo pide sin cesar; de lo contrario, me saldría de mi camino, contristando su Corazón.
Agosto 1942: ... Jesús quiere llenar todos los abismos de mi ser. Que nada encuentre en las criaturas para que Dios sea mi único y mi Todo... -que me olvide -que no me tenga en cuenta -que me entregue con la sencillez de un niño. -que lo deje con libertad absoluta... para ahondar más esos abismos... donde Él quiere derramar todo su amor.
Febrero 1943: Que no tema... más cuidado tengo Yo de la Obra que le he encomendado que él mismo. Que me atienda, que me dé gusto como se lo he pedido, y no se preocupe de más. Soy su pequeño grano de trigo que me deje ocultar... pisar y dar muerte para que tenga más Vida Divina y la comunique a las almas con mayor abundancia.
Noviembre de 1943: No me debo dejar absorber por tantas cosas, las que debo tratar tranquilamente teniendo presente que sólo Él... Es y debe ser mi Único y mi Todo.
Agosto de 1944: Debo seguir siendo el hijo pequeñito, que viva en sus brazos complaciéndolo siempre, y lo demás debo abandonarlo tranquilamente a su paternal bondad. Debo ser más que una Madre: todo Jesús, dulce y bueno para las almas que Dios me ha confiado. Así ganaré más fácilmente su corazón para Dios... Mientras más pequeño sea a mis ojos y a los demás, más apto seré para recibir a Jesús y comunicarlo. Más delicado... sobre todo en la celebración de la Santa Misa y en [el] rezo del oficio. Más exacto en mi Adoración. En fin, que me esmere más y más en estar con Él y complacerlo y en ser para con los demás más padre, más Jesús, todo bondad y misericordia...Entre Jesús y yo que no haya un punto de separación, que sea más parecido a Jesús. Todo Jesús, para Dios, María y las almas. Más soledad interior... más silencio... y un abandono de hijo muy pequeño. Jesús quiere encontrar en mí más silencio... Me lo exige... para poder realizar en mi alma y en los demás sus amorosos designios. Debemos comprender en nuestra pequeñez que debemos dar a su Corazón divino el Consuelo que le niegan tantos que se llaman suyos. Ante todo, no apartarnos ni un instante de Él y de María; ¡y esmerarnos en darle gusto, siempre el mayor gusto posible! y luego dejarle plena libertad para que sufra en nosotros cuanto le plazca en favor de esas almas y otras muchas que reclaman sin cesar la gloria de su Padre Celestial. Empeñarnos en que reine la exacta observancia en todas las casas de la Cruz que con tanto amor... nos ha confiado... porque de otro modo se irá perdiendo insensiblemente el espíritu... de las madres. Más vida de víctimas, vida eucarística...
En diciembre de 1943: Se trasladó a Tijuana, donde estuvo varios meses apoyando en el trabajo pastoral a Mons. Felipe Torres, M.Sp.S., quien era Administrador Apostólico del Vicariato de Baja California.
En junio 1944: Asistió al Cuarto Capítulo General de los Misioneros del Espíritu Santo.
En junio el P. Moisés fue nombrado Superior de la comunidad de Morelia, promovió el apostolado de jóvenes con diferentes grupos como las Yedras, catequistas, el grupo de empleadas, etc., sin faltar su grupo de acólitos, a quienes dio una exquisita formación humana y espiritual; puso una especial atención a las necesidades de los sacerdotes diocesanos, soñaba con que la Casa de la Cruz, fuera una casa sacerdotal, donde encontraran un espacio para descansar y retroalimentarse espiritualmente. En este periodo constantemente estuvo postrado en cama por lo delicado de su salud, lo que le dio la oportunidad de pasar tiempos prolongados a solas con Jesús, pero también de sufrir la soledad ante la ausencia de sus hermanos de comunidad.
29 de octubre de 1946: Que guarde silencio y se entregue... en su pequeñez, confiadamente en mis brazos omnipotentes. Dios me pide... más silencio... Luz, amor, felicidad plena... Unos días más y esto será una realidad... (pronto iré a descansar... espero en la misericordia de Dios...)
04 de mayo de 1947: Agradecimiento a los niños del catecismo por el festival con motivo de sus Bodas de Plata Sacerdotales: Yo veo en estas fiestas con sumo agrado, amados hijos, no a Moisés Lira, ese nada vale, veo al Sacerdocio de Cristo, veo que en el tierno corazón de estos niños se deposita, se desarrolla, el amor, el respeto y la veneración al Sacerdocio de Cristo. Dios sea bendito por tanto, en nombre mío, en el de todos mis hermanos sacerdotes y en nombre del Sacerdote Eterno, Cristo Nuestro Señor, doy gracias a Ustedes mis queridos niños.
11 de mayo de 1947: Agradecimiento a los niños Acólitos por el festival con motivo de sus Bodas de Plata Sacerdotales: Saben y sienten lo que son para mí, lo que yo soy para Ustedes. Son mis niños en que me miro continuamente, y me recuerdan la palabra de Jesús: Si no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Son mis niños Acólitos, es decir, mis compañeros en el servicio de culto a mi Dios a quien amo y a quien estoy consagrado. Comprenden un tanto la delicada impresión de gozo, de fortaleza y de consuelo que produciría en mi corazón esta bonita fiestecita. Pero esta fiesta y todas son para el Sacerdote, para agradecer y honrar este don del cielo a la humanidad: no hay vocación más grande, ni más santa y fecunda que la del Sacerdocio.
14 de mayo de 1947: Celebró sus bodas de plata sacerdotales en Morelia.
21 de mayo de 1947: Celebró sus bodas de plata sacerdotales en San Luis Potosí.
27 de agosto de 1947: Escribe: Me pregunta cómo haría para ser un buen director, ¡qué pregunta hijo! Ya ves, nuestro fin especial es ser directores. Creo que ante todo debes ser muy espiritual, es decir, debes tener una intensa vida interior. Creo que ya habrás estudiado algo de ascética y mística. Nunca enseñes lo que tú primero no hayas practicado y practiques en lo ordinario. Después, ya en la práctica, debes enseñar a las almas con prudencia, con suavidad a recogerse… pero con modo… luego que comiencen a hacer oración, las vocales… una visita y después más. Una lectura sobre Jesús y nuevamente, enséñales a hacer la voluntad de Dios, en sus deberes por lo menos. Para mí y según mi modo de dirigir, es muy simple y ni chiste es: Dios, Dios, Dios… y su voluntad en todo, hasta donde se pueda y coo se pueda. Viviendo mi adopción de hijo de Dios y para eso deben recogerse. Y oración, atención y perfecta fidelidad, en un fondo de confianza, y no sé si habrá otra cosa qué hacer…. No dejes a los niños, yo tengo como unos cincuenta acólitos, es un apostolado fecundo y sin peligros grandes.
El 25 de junio de 1948: Llegó a Puebla como Superior de la comunidad. Su estado de salud era delicado, continuamente se ausentaba de la comunidad para ir a Morelia o a la ciudad de México a ser atendido por los médicos, sin embargo, continuó con su ministerio sacerdotal en la dirección espiritual, retiros espirituales, ejercicios, atención a los acólitos, etc.
1 de octubre de 1948: Escribe: no quiero ni la salud, ni la enfermedad, ni la vida, ni la muerte, que se cumpla en mi su voluntad, su querer, su gusto. Pero sin Él nada puedo. Con Él todo lo puedo. Esta gracia la quiero para mí y para todas las almas que Él me dio.
3 de octubre de 1948: Casi no pudo dormir, por la mañana a las 4:00 empezó a sentir un intenso dolor en el riñón, sólo se le oía decir: Bendito sea Dios.
13 de marzo de 1949: Celebró en el oratorio de la Clínica Falcón en la Ciudad de México, una acción de gracias por la Aprobación de la Congregación: Expresó: Nuestro Señor nos ha concedido la anhelada Aprobación de la Congregación, debemos reconocer que nos hemos portado hasta el día de hoy con sólo infidelidades, aquí tenemos la Eucaristía a quien debemos pedir perdón de nuestro pasado, darle gracias por los beneficios que nos concede y pedirle sepamos corresponder en el futuro.
01 de mayo de 1949: Proclamación oficial de la erección canónica de su Obra de Caridad en San Luis Potosí. El P. Moisés, como auténtico padre y fundador, preparó a sus hijas para tan grande gracia concedida por la Iglesia, con ejercicios espirituales, que él mismo les predicó del 21 al 30 de abril, en San Luis Potosí. Les habló de la espiritualidad propia, de los votos, de la vida comunitaria, del don recibido con la erección canónica y de las obligaciones contraídas por el Instituto, con la Iglesia y la sociedad.
20 de octubre de 1949: A una de sus hijas dirigidas le escribe: Ya leí su diario y una vez más le digo, le aseguro en nombre de Dios, que todo es de Dios, que vive en su querida alma y usted en Él. Créalo como creen los niños, sin discurrir, sin discutir, sin detenerse en otra cosa, sencillamente crea. Va bien, está bien, siga dejándose inmolar y hacer como a Él le plazca.
El 4 de marzo de 1950: Realizó la última fundación de las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, el Colegio Pichucalco en Chiapas, entonces considerado como lugar de misiones.
Abril de 1950: Celebró su última Semana Santa. Dejando de lado su mal estado de salud, participó en los ejercicios cuaresmales y en los oficios lo más que pudo. «La última tanda de ejercicios de esa Cuaresma fue de hombres y la dio el padre Moisés. Pero pidió que le ayudaran a confesar. A la una de la mañana, todavía no acababan. El padre Moisés acabó él solo de confesar».
14 de abril de 1950: Sufrió el primero de varios derrames cerebrales, que meses más tarde serían el motivo de su muerte.
El 28 de mayo de 1950: Día de Pentecostés, el P. José Quezada, M.Sp.S., le administró la unción de los enfermos.
25 de junio 1950: Recibió los últimos auxilios y entregó su espíritu al Eterno Padre a las 6:05 p.m. en el Sanatorio Rougier, en la Ciudad de México. Murió con fama de Santidad. Al expirar le apareció en su rostro una apacible sonrisa, que manifestaba la paz de su alma. Esa paz circundaba el ambiente. La personas que asistieron al funeral llevaban objetos religiosos para que fueran tocados a su cuerpo.
El 26 de junio de 1950: Se celebraron los funerales. La misa de cuerpo presente la presidió el R.P. Edmundo Iturbide, Superior General de los Misioneros del Espíritu Santo.
En el año 2000, inició el proceso de la Causa de canonización en la Ciudad de México.
El 27 de marzo de 2013, Jueves Santo, el Papa Francisco promulgó el Decreto de las Virtudes heroicas, fue declarado Venerable.
29 de marzo de 2014: se trasladaron del Panteón Español sus restos al Templo nacional expiatorio de San Felipe de Jesús, en la Ciudad de México.
12 de enero de 2023: Congreso de médicos en Roma para estudiar un presunto milagro a atribuido a la intercesión del P. Moisés, el resultado fue positivo.
El 30 de mayo de 2023 en Roma, se llevó a cabo el Congreso de teólogos, analizaron un presunto milagro atribuido a su intercesión, el voto fue unánime.
El 12 de diciembre de 2023, los Cardenales y Obispos reconocieron el milagro atribuido a su intercesión.
El 14 de diciembre de 2023, el Papa Francisco autorizó a los Cardenales y Obispos dar el Decreto del milagro atribuido a la intercesión del Venerable Padre Moisés Lira Serafín.
La Beatificación se realizará el 14 de septiembre de 2024 en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México.
«Es necesario ser pequeño, para ser un gran SANTO»
Fuentes de consulta:Hna. Beatriz Ruiz Rodríguez. MCMI.
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