Seamos santos
. Seamos Padres
A mis pies, vienen a verter sus
lágrimas más secretas,
sus penas,
debo ser el consolador
de todas las penas
¡Oh! alegría del sacerdote,
ser fiel instrumento de la más grande
obra de santificación.
Señor, me llamas a sondear las miserias
y me haces testigo de las obras maravi-
llosas de tu amor misericordioso.
Ora con tu Biblia:
2 Co 6,6-7; Sal 38,6.
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