Vocación
Vocación
Hace tiempo, oí en el silencio un ven,
lo oí, lo percibí, aún no alcanzaba a
comprender el incomparable favor, y
dije para mis adentros: seré de Dios, y
mi vida la emplearé en el estado más
perfecto: subiré al altar y cumpliré mis
votos, seré religioso para siempre.
Me dije: me voy a dar, pero no a me
-
dias, Señor, seré tuyo y para siempre
tuyo, mi alma será esposa de Jesús, os
favores son grandes, la corresponden
-
cia debe ser grande, lo único que me
resta es darme.
Moriré para el mundo y para mí, y
viviré para siempre en Dios.
¡Qué misterios del amor de Dios con el
hombre!
Ora con tu Biblia: Mt 5, 48; Sal 40
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