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Infancia y adolescencia de Moisés

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MOISÉS, SU INFANCIA Y  ADOLESCENCIA Procedencia familiar Los designios de Dios son grandes. Ahueyalulco, Puebla, lugar tranquilo donde se respira una profunda paz, da el punto de partida a la genealogía del padre Moisés Lira Serafín, Misionero del Espíritu Santo y fundador de las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, pues aquí en Ahueyalulco vivieron sus abuelos paternos Anselmo Lira y Cresencia Batalla, quienes en su matrimonio tuvieron seis hijos: Cándido, Pedro, Tomás, Pascual, Petra y Dolores. Pedro, el segundo de la familia, fue el padre de Moisés. A los 20 años el día 10 de julio de 1879, se casó eclesiásticamente en la Parroquia de San Pedro Zacatlán, municipio de Puebla, con Juliana Serafín Salas originaria de Tlatempa, barrio de Zacatlán. Juliana era una jovencita de 15 años, hija de Ventura Serafín y de Soledad Salas, quien ya había muerto. Apadrinaron a esta feliz y formal pareja los señores Benito Juárez y Petra Cruz, uniéndoles con la gracia del ...

Vocación

Vocación Hace tiempo, oí en el silencio un ven, lo oí, lo percibí, aún no alcanzaba a comprender el incomparable favor, y dije para mis adentros: seré de Dios, y mi vida la emplearé en el estado más perfecto: subiré al altar y cumpliré mis votos, seré religioso para siempre. Me dije: me voy a dar, pero no a me - dias, Señor, seré tuyo y para siempre tuyo, mi alma será esposa de Jesús, os favores son grandes, la corresponden - cia debe ser grande, lo único que me resta es darme. Moriré para el mundo y para mí, y viviré para siempre en Dios. ¡Qué misterios del amor de Dios con el hombre! Ora con tu Biblia: Mt 5, 48; Sal 40

Vivir sólo para Dios

 Vivir sólo para Dios Únicamente he vivido para Ti, Señor, he hecho todo para servirte, he gastado mi vida, mis energías para darte a conocer. Si quieres que ahora muera, estoy dispuesto, pues, siempre he muerto para todo lo que no eres Tú, y he muerto a mí mismo. Ora con tu Biblia: 1 Jn 2,17; Sal 34,7.

Visita a Jesús

Visita a Jesús Vengo a visitarte mi Jesús: ¡Oh!, cómo quisiera que mi vida fuera una comunión continua... Ven a mi corazón, no Sacramentalmente,  sí espiritualmente.  Ven y no te apartes jamás de mí, quiero ser tuyo, y siempre tuyo... Gracias por tus favores... gracias. Ora con tu Biblia: Mc 10,14-15; Sal 62,2.

Unión de voluntades

 Unión de voluntades Tú eres Uno, quiero ser uno contigo, uniendo mi voluntad con la tuya. Quiero tu querer y no el mío. Ofrenda continua quiero ser, inmolarme con tu Hijo en la Eucaristía, en amorosa sumisión a tu Voluntad. Ora con tu Biblia: Jn 10,30; Sal 119,45.

Suéltale a Dios tus planes

«Suéltale a Dios tus planes» Es de importancia capital, trabajar siempre con Dios, cada día, cada momento, en nuestras menores acciones, como en nuestras grandes cir - cunstancias, fuera de esto, todo estará perdido. Dejémosle a Dios, la dirección de esta empresa, no hagamos nada, sin que sea según sus planes, su gracia. Ora con tu Biblia: Lc 12,29-32; Sal 91,14-15.

Ser nada

«Ser nada» ¡Oh!, ciencia de las ciencias, «ser nada», para que Él sea Todo, Para que Dios haga grandes cosas, es necesario conocer mi nada, acercarme más a Dios, buscarle sólo a Él, apoyarme únicamente en Él. Y Dios transformará esa nada en amor, bondad, y misericordia. Ora con tu Biblia: Flp 4,13; Sal 118m14.

Sencillez

  Sencillez Al pronunciar tu Nombre: Padre, me desvelas de todo cum- plimiento y etiqueta, me das esa audacia que me permite hablar de corazón a corazón, sencillamente como un hijo pequeño habla con Padre. Ora con tu Biblia: Lc 10, 21; Sal 116,5-6.

Seamos santos

. Seamos Padres A mis pies, vienen a verter sus lágrimas más secretas, sus penas, debo ser el consolador de todas las penas ¡Oh! alegría del sacerdote, ser fiel instrumento de la más grande obra de santificación. Señor, me llamas a sondear las miserias y me haces testigo de las obras maravi- llosas de tu amor misericordioso. Ora con tu Biblia: 2 Co 6,6-7; Sal 38,6.

Santidad

Santidad Mi ideal es ser santo. Quiero ser santo, cueste lo que cuete, quiero reparar el tiempo per- dido, quiero darme, ser hombre de oración, vivir la humildad para dar gloria a mi Padre. Ser santo es: creer, amar y sufrir. Es necesario ser pequeño, para ser un gran Santo. Ora con tu Biblia: Ef 5, 1-2; Sal 70,6.

Pureza

Pureza María, te consagro la pureza de mi ser todo entero: pensamiento, palabra, corazón y mi cuerpo. Ampárame contra los asaltos de mis enemigos, primero la muerte, antes que ofenderte. Ora con tu Biblia: 1Pe 1,14; Sal 50,12

Principio y fundamento

Principio y Fundamento Aquí estoy en tu presencia, solos Tú y yo, ¿quién me diera alas para volar a Ti? ¿quién me diera agua para calmar mi sed? ¿quién me diera un corazón como el tuyo, para amarte con inmenso amor?. He sido creado para conocer, amar y servir a Dios, mi princi- pio es el amor, y el fundamento es el amor, unirme al Amado es el objeto último de mi amor. Gracias, porque me hiciste para Tí. Ora con tu Biblia: Rm 8, 29; Sal 22,11.

Predicar el amor

Predicar el Amor Para predicar el amor, es necesario apasionarse por quien es el Amor: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Jesús predicó el Amor, yo también debo predicar el amor increado, para esto hay que encendernos de amor en el Espíritu Santo. Dios mío, dame amor, enamórame, enloquéceme para que te predique. Ora con tu Biblia: Jn 8, 29; Sal 50,8.

Pequeñez

Pequeñez ¡Qué realidad más hermosa! ¡qué indiferencia la mía! no vivir como hijo pequeñito, si Tú Padre, me haces el hijo más feliz. Como recién nacido, me repliego en tu regazo, sostenido en esta verdad: «Tú eres mi Padre» y yo soy tu pequeño hijo, que tanto te ama. Ora con tu Biblia: Ef 1,5; Sal 103, 13.

Paz

Paz La paz es el tesoro de los pe - queños, que se dejan hacer, en los brazos su Padre, Dios da la paz a quien lo busca y agrada haciendo su voluntad, y se abandona confiadamente a su querer. ¿Por qué temer? si Dios es mi Padre, si estoy bajo su cuidado, si Él se interesa por mí. Padre, regálame tu paz y habita en mi corazón. Ora con tu Biblia: Mt 5,3-10; Sal 37,11.

Otro Cristo

Otro Cristo ¿No se ha dicho de mí, otro Cris - to? con qué amor me contemplará el Padre, con qué predilección, si represento a Cristo. Si Él, por mi medio se ofrece, le da gloria, lo ama y pide por todos los hombres. Soy todo de Dios y el todo de las almas, ¡oh! calla alma mía, ama, humíllate y agradece, qué grande eres, por la sola dignación de Dios. Ora con tu Biblia: 1 Jn 3, 1-2; Sal 103, 13.

Ocúpate de mi

 Ocúpate de Mí Hoy me sentí jalonado por una co- rriente, hacia el Amor eterno, me conducía hacia el cen- tro de mi corazón, y allí, oí la voz que me decía, ocúpate más de mí, ámame sólo a mí, compláceme más a mí. Aléjate de las criaturas, que tu «yo» no estorbe a mi acción, quiero darte vida divina, vida en plenitud, de verdadera pequeñez. Ora con tu Biblia: Mt 17, 5; Sal 40, 9.

Misión

Misión Me has llamado Padre, a «ser pequeño», me has elegido para llevar a cabo la misión más sublime que Jesús trajo a la tierra: enseñar el espíritu filial, espíritu de pequeñez. Padre, desde mi pequeñez, recibo la misión que me diste: intensificar el número de los pequeños, viviendo en: humildad, confianza, abandono, manifestando a todos tu bondad y ternura. Ora con tu Biblia:  2 Co 4, 7; Sal 138,6.

Madre

Madre ¡Oh, María! Madre mía, dame recogimiento, amor, dolor, confianza, ¿me darás esa gracia que te pido? ¡Oh! María, si no fueras mi Ma- dre no te pidiera tanto, ni tuviera la confianza que te tengo. ¡Oh! Madre, si me amas, si soy tu hijo, concédeme  lo que te pido, si es del agrado de Dios mi Padre. Ora con tu Biblia: 1 Jn 3, 22; Sal 138, 8.

Me doy a ti

Me doy a Tí Como Jesús Sacerdote y Víctima se ofreció a Ti Dios mío, así yo, con toda la sinceridad de mi corazón, con toda la fuer- za de mi voluntad me doy, en unión con Jesús y como Él,  uno mi voluntad con la Tuya, haciéndome obediente hasta la muer- te y muerte de martirio y cruz que te plazca a favor de tu Iglesia amada, Hago esta entrega por mi Madre In- maculada, y prometo hacer siempre mi voto de abandono. Ora con tu Biblia: 2 Co 9,7; Sal 73, 26.