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Mostrando entradas de julio, 2025

Infancia y adolescencia de Moisés

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MOISÉS, SU INFANCIA Y  ADOLESCENCIA Procedencia familiar Los designios de Dios son grandes. Ahueyalulco, Puebla, lugar tranquilo donde se respira una profunda paz, da el punto de partida a la genealogía del padre Moisés Lira Serafín, Misionero del Espíritu Santo y fundador de las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada, pues aquí en Ahueyalulco vivieron sus abuelos paternos Anselmo Lira y Cresencia Batalla, quienes en su matrimonio tuvieron seis hijos: Cándido, Pedro, Tomás, Pascual, Petra y Dolores. Pedro, el segundo de la familia, fue el padre de Moisés. A los 20 años el día 10 de julio de 1879, se casó eclesiásticamente en la Parroquia de San Pedro Zacatlán, municipio de Puebla, con Juliana Serafín Salas originaria de Tlatempa, barrio de Zacatlán. Juliana era una jovencita de 15 años, hija de Ventura Serafín y de Soledad Salas, quien ya había muerto. Apadrinaron a esta feliz y formal pareja los señores Benito Juárez y Petra Cruz, uniéndoles con la gracia del ...

Vocación

Vocación Hace tiempo, oí en el silencio un ven, lo oí, lo percibí, aún no alcanzaba a comprender el incomparable favor, y dije para mis adentros: seré de Dios, y mi vida la emplearé en el estado más perfecto: subiré al altar y cumpliré mis votos, seré religioso para siempre. Me dije: me voy a dar, pero no a me - dias, Señor, seré tuyo y para siempre tuyo, mi alma será esposa de Jesús, os favores son grandes, la corresponden - cia debe ser grande, lo único que me resta es darme. Moriré para el mundo y para mí, y viviré para siempre en Dios. ¡Qué misterios del amor de Dios con el hombre! Ora con tu Biblia: Mt 5, 48; Sal 40

Vivir sólo para Dios

 Vivir sólo para Dios Únicamente he vivido para Ti, Señor, he hecho todo para servirte, he gastado mi vida, mis energías para darte a conocer. Si quieres que ahora muera, estoy dispuesto, pues, siempre he muerto para todo lo que no eres Tú, y he muerto a mí mismo. Ora con tu Biblia: 1 Jn 2,17; Sal 34,7.

Visita a Jesús

Visita a Jesús Vengo a visitarte mi Jesús: ¡Oh!, cómo quisiera que mi vida fuera una comunión continua... Ven a mi corazón, no Sacramentalmente,  sí espiritualmente.  Ven y no te apartes jamás de mí, quiero ser tuyo, y siempre tuyo... Gracias por tus favores... gracias. Ora con tu Biblia: Mc 10,14-15; Sal 62,2.

Unión de voluntades

 Unión de voluntades Tú eres Uno, quiero ser uno contigo, uniendo mi voluntad con la tuya. Quiero tu querer y no el mío. Ofrenda continua quiero ser, inmolarme con tu Hijo en la Eucaristía, en amorosa sumisión a tu Voluntad. Ora con tu Biblia: Jn 10,30; Sal 119,45.

Suéltale a Dios tus planes

«Suéltale a Dios tus planes» Es de importancia capital, trabajar siempre con Dios, cada día, cada momento, en nuestras menores acciones, como en nuestras grandes cir - cunstancias, fuera de esto, todo estará perdido. Dejémosle a Dios, la dirección de esta empresa, no hagamos nada, sin que sea según sus planes, su gracia. Ora con tu Biblia: Lc 12,29-32; Sal 91,14-15.

Ser nada

«Ser nada» ¡Oh!, ciencia de las ciencias, «ser nada», para que Él sea Todo, Para que Dios haga grandes cosas, es necesario conocer mi nada, acercarme más a Dios, buscarle sólo a Él, apoyarme únicamente en Él. Y Dios transformará esa nada en amor, bondad, y misericordia. Ora con tu Biblia: Flp 4,13; Sal 118m14.

Sencillez

  Sencillez Al pronunciar tu Nombre: Padre, me desvelas de todo cum- plimiento y etiqueta, me das esa audacia que me permite hablar de corazón a corazón, sencillamente como un hijo pequeño habla con Padre. Ora con tu Biblia: Lc 10, 21; Sal 116,5-6.

Seamos santos

. Seamos Padres A mis pies, vienen a verter sus lágrimas más secretas, sus penas, debo ser el consolador de todas las penas ¡Oh! alegría del sacerdote, ser fiel instrumento de la más grande obra de santificación. Señor, me llamas a sondear las miserias y me haces testigo de las obras maravi- llosas de tu amor misericordioso. Ora con tu Biblia: 2 Co 6,6-7; Sal 38,6.

Santidad

Santidad Mi ideal es ser santo. Quiero ser santo, cueste lo que cuete, quiero reparar el tiempo per- dido, quiero darme, ser hombre de oración, vivir la humildad para dar gloria a mi Padre. Ser santo es: creer, amar y sufrir. Es necesario ser pequeño, para ser un gran Santo. Ora con tu Biblia: Ef 5, 1-2; Sal 70,6.

Pureza

Pureza María, te consagro la pureza de mi ser todo entero: pensamiento, palabra, corazón y mi cuerpo. Ampárame contra los asaltos de mis enemigos, primero la muerte, antes que ofenderte. Ora con tu Biblia: 1Pe 1,14; Sal 50,12

Principio y fundamento

Principio y Fundamento Aquí estoy en tu presencia, solos Tú y yo, ¿quién me diera alas para volar a Ti? ¿quién me diera agua para calmar mi sed? ¿quién me diera un corazón como el tuyo, para amarte con inmenso amor?. He sido creado para conocer, amar y servir a Dios, mi princi- pio es el amor, y el fundamento es el amor, unirme al Amado es el objeto último de mi amor. Gracias, porque me hiciste para Tí. Ora con tu Biblia: Rm 8, 29; Sal 22,11.

Predicar el amor

Predicar el Amor Para predicar el amor, es necesario apasionarse por quien es el Amor: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Jesús predicó el Amor, yo también debo predicar el amor increado, para esto hay que encendernos de amor en el Espíritu Santo. Dios mío, dame amor, enamórame, enloquéceme para que te predique. Ora con tu Biblia: Jn 8, 29; Sal 50,8.

Pequeñez

Pequeñez ¡Qué realidad más hermosa! ¡qué indiferencia la mía! no vivir como hijo pequeñito, si Tú Padre, me haces el hijo más feliz. Como recién nacido, me repliego en tu regazo, sostenido en esta verdad: «Tú eres mi Padre» y yo soy tu pequeño hijo, que tanto te ama. Ora con tu Biblia: Ef 1,5; Sal 103, 13.

Paz

Paz La paz es el tesoro de los pe - queños, que se dejan hacer, en los brazos su Padre, Dios da la paz a quien lo busca y agrada haciendo su voluntad, y se abandona confiadamente a su querer. ¿Por qué temer? si Dios es mi Padre, si estoy bajo su cuidado, si Él se interesa por mí. Padre, regálame tu paz y habita en mi corazón. Ora con tu Biblia: Mt 5,3-10; Sal 37,11.

Otro Cristo

Otro Cristo ¿No se ha dicho de mí, otro Cris - to? con qué amor me contemplará el Padre, con qué predilección, si represento a Cristo. Si Él, por mi medio se ofrece, le da gloria, lo ama y pide por todos los hombres. Soy todo de Dios y el todo de las almas, ¡oh! calla alma mía, ama, humíllate y agradece, qué grande eres, por la sola dignación de Dios. Ora con tu Biblia: 1 Jn 3, 1-2; Sal 103, 13.

Ocúpate de mi

 Ocúpate de Mí Hoy me sentí jalonado por una co- rriente, hacia el Amor eterno, me conducía hacia el cen- tro de mi corazón, y allí, oí la voz que me decía, ocúpate más de mí, ámame sólo a mí, compláceme más a mí. Aléjate de las criaturas, que tu «yo» no estorbe a mi acción, quiero darte vida divina, vida en plenitud, de verdadera pequeñez. Ora con tu Biblia: Mt 17, 5; Sal 40, 9.

Misión

Misión Me has llamado Padre, a «ser pequeño», me has elegido para llevar a cabo la misión más sublime que Jesús trajo a la tierra: enseñar el espíritu filial, espíritu de pequeñez. Padre, desde mi pequeñez, recibo la misión que me diste: intensificar el número de los pequeños, viviendo en: humildad, confianza, abandono, manifestando a todos tu bondad y ternura. Ora con tu Biblia:  2 Co 4, 7; Sal 138,6.

Madre

Madre ¡Oh, María! Madre mía, dame recogimiento, amor, dolor, confianza, ¿me darás esa gracia que te pido? ¡Oh! María, si no fueras mi Ma- dre no te pidiera tanto, ni tuviera la confianza que te tengo. ¡Oh! Madre, si me amas, si soy tu hijo, concédeme  lo que te pido, si es del agrado de Dios mi Padre. Ora con tu Biblia: 1 Jn 3, 22; Sal 138, 8.

Me doy a ti

Me doy a Tí Como Jesús Sacerdote y Víctima se ofreció a Ti Dios mío, así yo, con toda la sinceridad de mi corazón, con toda la fuer- za de mi voluntad me doy, en unión con Jesús y como Él,  uno mi voluntad con la Tuya, haciéndome obediente hasta la muer- te y muerte de martirio y cruz que te plazca a favor de tu Iglesia amada, Hago esta entrega por mi Madre In- maculada, y prometo hacer siempre mi voto de abandono. Ora con tu Biblia: 2 Co 9,7; Sal 73, 26.

Lo que quieras

Lo que quieras Siempre lo que quieras, y como quieras, si no puedo hacer nada por la acción, concédeme sufrir por el mundo, glorificarte. Si me quieres hacer ver  las llagas de la humanidad, sin poder remediar nada, bendito seas. Pido, callo y sufro, Jesús que sufra para ser fecundo, dame lo que necesito, y después pídeme lo que quieras. Ora con tu Biblia: Jn 4, 34; Sal 32,10.

La fuerza de mi PEQUEÑEZ

La fuerza de mi Pequeñez Para acercarse a Jesús, es necesario ser pequeño, ¡oh! qué pocos son los que aspiran a ser pequeños, desconocidos. Jesús, te ofrezco mi nada, mi miseria. Mi debilidad constituye toda mi fuerza. Ora con tu Biblia: Mc 9, 37; Sal 89,27.

Iré a María Yo sé, quién me dará un corazón grande y apasionado, sé quién me dará esa agua de vida eterna que sacia y enciende el corazón, es María, dispensadora de gracia, María, mi Madre, la sin par María. Yo iré a María y me dará lo que ansío, el amor, lo haré crecer, sí, yo siento que mi amor por Dios se encenderá por María. Ora con tu Biblia: Lc 2, 47; Jn 2,5;

Jesús Hostia

Jesús Hostia Te veo en esa Hostia  blanca por la fe,  Oh sí ahí estás, en esa custodia aunque no te veo con los ojos de la carne, sí lo creo. Mira, mi amadísimo Jesús, Tú cuando viviste sobre la tierra, tu vida fue de sufrimiento, y aquí sobre ese altar te sigues sacrificando, en esa Hostia...  Así me has amado en el sufrimiento y yo también quiero amarte en el dolor. Ora con tu Biblia: Hb 10, 5; Sal 95, 6.

Humildad

 Humildad Desde mi pequeñez, amásame en la humildad, para ser objeto de tu amor, y alcánzame el tesoro de tu misericordia, pues nada tengo, porque todo es tuyo y tú eres mi única riqueza. Que yo no exista ni aparezca, es lo que más te gusta a Jesús, me pides silencio y soledad, para forjar en mí la humildad. Ora con tu Biblia: Lc 14,11; Sal 40,18.

Hazme según tu corazón

Hazme según tu corazón Qué poco te amo, pero aquí estoy, hazme como Tú quieres, tu víctima, tu hostia, tu ministro, tu cruz, tu altar. Me falta mucho por caminar, te necesito, Jesús te doy mis pecados, para que los perdones. Ora con tu Biblia: 2 Co, 9,7; Sal 40,18.

Gratitud

Gratitud Desde mi pequeñez, te digo gracias, por creer en mí, por amarme a mí, por esperar en mí, por ocuparte de mí, por venir a mí, por elegirme a mí, por manifestarte en mí. ¡Oh! bendita pequeñez, ser el más pequeño, entre los pequeños, mi única grandeza es mi pequeñez. Ora con tu Biblia: Mt 11,25; Sal 52,10.

Espíritu Santo

 Espíritu Santo ¡Oh! Espíritu Santo, dame grandes deseos de ser santo, que me desprenda de este mundo y me una a Tí. Necesito olvidar la tierra, todo lo de aquí me fatiga, sólo encuentro una alegría, la de padecer. Espíritu Santo, sé la vida de mi ser, haz que me adhiera más a Ti, y condúceme hacia la santidad plena. Ora con tu Biblia: 1 Pe 2,2; Sal 10, 17.

Espero en ti

Espero en Tí ¡Oh!, Dios mío, dame para dar, dame que te ame para aprender a amar Dame santidad para santificar, que viva en Tí, para enseñar a vivir en Ti. Espero, porque todo bien procede de Ti, Ora con tu Biblia: Is 41, 14; Sal 147,11.

Entrega total

Entrega total ¡Oh!, mi Uno y mis Tres, ¡oh!, María, qué gran misericordia han tenido con- migo. No tengo otra cosa que hacer, sino darme, decirte Dios mío, que hagas de mi lo que quieras, me doy enteramente a Ti, acepto todo, de hoy en adelante seré más semejante a Tí. Estoy resuelto a seguirte por el camino estrecho del calvario, muy cerca de Tí, y desprecio con toda energía: placeres, honores, riquezas y todo propio querer. Olvida mis infidelidades tantas, deseo ardientemente corresponder a tus favores, ser santo Sacerdote, perfecto Misionero del Espíritu Santo. Oh María, Madre mía de Guadalupe, alégrate, tienes ya otro hijo sacerdote, que jamás suba al altar sin ti. En tus manos encomiendo y pongo mi vida sacerdotal. Ora con tu Biblia: Eclo 2, 1ss. Sal 23,

Él lo hará todo

Él, lo hará todo Que Dios haga, disponga, soy demasiado pequeño, bendito sea Dios por todo. Mi impotencia es muy grande, Él, lo hará todo, Me siento sin fuerza, sólo me resta confiar y esperar, lo dejo todo a Dios, que Él haga, disponga, soy su pertenencia. Ora con tu Biblia:  Is 50,10; Sal 131.

Espíritu de fe

Espíritu de fe El espíritu de fe supone: «ver todo en Dios, y ver a Dios en todo». Prometo no apartarme de Ti, de tu bondad y misericordia, y tener una fe viva, y una confianza absoluta en tu amor Providente, complacerte momento a momento, en atención amorosa, y fiel a tu designio salvador. Ora con tu Biblia: Is 44,21; Sal 22,11.

Diálogo con Dios

Diálogo con Dios ¡Oh mi Jesús y mi Dios! me siento muy frío, insensible, distraído, así, yo te amo, y te ofrezco todas mis miserias, Tú lo permites, Bendito seas. Perdona todo lo pasado, mis faltas, mis pecados, ayúdame a ser más Tuyo, dame fuerza para unirme más a Ti, Sólo Tú, en Tí, todo lo pongo. Ora con tu Biblia: Is 46,4; Sal 16,5.

Descansa en Dios

Descansa en Dios No basta dejarse clavar en la Cruz, sino descansar confiadamente, como niño en el amor del Padre, y esperar todo de la infinita mi- sericordia, que Dios da a los pequeños. Tú eres mi Padre, creo en Tí, nadie sino Tú me sostiene, me abandono y descanso en tu aman- te corazón. Descanso en sólo Dios, por encima de todo. Ora con tu Biblia: Is 41,10; Sal 55,23.

Dame tu Cruz

Dame tu Cruz Soy tuyo, y me entrego a Ti, no temas, regálame tu Cruz, conozco mi miseria y mi nada, y desde mi pequeñez, me abrazo a tu Cruz. Aquí estoy, haz en mí, resplandecer la gloria del Padre, por este camino de olvido propio y de sacrificio oculto. Acepto mi calvario, el de empequeñecerme más y más en los brazos de mi Padre. Ora con tu Biblia:  Dt 32,8; Sal 91,14s.

Cristo y yo

Cristo y yo Cristo y yo, no soy solo, somos los dos, nos comprendemos, nos alentamos, nos participamos íntimamente la Cruz, las alegrías. Somos Cristo y yo, yo otro Él, y Él otro yo, qué dicha la mía, donde Él está, estaré yo. Ora con tu Biblia: Is 46, 4; Sal 63,9.

Consagración de los Apóstoles de la Bondad

Consagración de los Apósto- les de la Bondad a María Inma- culada Virgen María Inmaculada, recibe la con- sagración que hoy hago con la confian- za de ser tu hijo(a), recíbeme como un APÓSTOL DE LA BONDAD para anunciar a todos que tenemos un Dios que es Padre y nosotros somos sus hijos, quiero colaborar en la construc- ción del Reino llevando a mis hermanos la Paz y la Bondad que el Espíritu Santo derrama en nuestros corazones. Oh María Inmaculada, concédeme ser fiel al llamado de tu Hijo Jesucristo y buscar en todo el agrado del Padre. Bendíceme en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén Padre Moisés Ruega por nosotros. Ora con tu Biblia: Is 42,6; Sal 100,5.

Confianza

Confianza Padre, en ti pongo mi confianza, porque tanto me amas y me cuidas más que una madre. En Ti, vivo tranquilo, sostenido en tu brazos, ¿qué puedo temer? Si te tengo a Ti que todo lo puedes y tanto me amas. «Descanso sencillamente en mi Padre». Ora con tu Biblia: Is 43,1; Sal 52,10

Bondad

Bondad Padre, me llamas a ser «Apóstol de la bondad» me pides que sea tu Bondad. Aquí me tienes, quiero comunicar la fragancia exquisita de tu dulzura infinita y de la santa y apacible alegría. Quiero ser bueno, ocuparme de amarte, de complacerte, y abrazarte en el cáliz de la pequeñez de la cruz y del dolor. Ora con tu Biblia: Is 41,1;Sal 69,17.

Arrepentimiento

Arrepentimiento ¡Oh!, Jesús, Tu vez que yo he pecado, quiero amarte, ayúdame a purificarme de mis iniquidades pasadas baja mi orgullo, hazme humilde, En tus manos me pongo, ayúdame a no caer en pecado, quítame la vida, antes que ofenderte, no permitas que te ofenda, acaba conmigo. Ora con tu Biblia: Jl 2,13, Sal 49,16.

Amor de hijo

 Amor de hijo ¡Oh, amor de mi Dios! Único que puede saciar mi corazón, quiero poseerte, que seas la vida de mi ser. Mi amor debe ser como fue el Tuyo con relación a tu Padre celestial, Jesús mío, debo tener el tinte de la «filia- ción». ¡Oh! Sí, mi amor debe ser amor de hijo y por lo mismo, amor de confianza, amor de perfecto abandono al amor. Ora con tu Biblia: Jr. 3,5; Prv.17,13.

Amar con pasión

Amar con pasión ¡Oh, Dios mío! concédeme que «ame con pasión» la vida oculta, la obediencia, la humildad, la soledad, el sacrificio oculto. Hazme loco de amor, como Tú lo estás de mí, dame esa bendita pasión por Ti, por María y en María. Ora con tu Biblia: Is 54, 10;Sal 13,6.

Amar como el Padre

Amar como el Padre Las almas son tuyas, no mías. ¡Oh, mi buen Dios! que las trate como Tú las tratabas, con suma delicadeza, con gran amor, y sumo esmero. Que no las lleve por otro camino, sino por el que lleva a Tí, ¡qué importante! tener a Dios, para dar a Dios.  Dios mío, yo no, Tú en mí, que te encuentren a Tí, no a mí. Ora con tu Biblia: Dt.31,6;Sal 25,4-6.

A los pies de Jesús

A los pies de Jesús Estoy junto a Tí Jesús, a tus pies, en un profundo silencio, sin decirte a veces nada, pero sí, bajo tu mirada, amándote. Soy tu pequeño grano de trigo, tritúrame en lo oculto, en el silencio, en mi soledad. Haz que muera, para que tenga la vida que tu me ofreces.  Ora con tu Biblia: Dt 6,5; Sal 41,13.

Acto de fe

 Acto de fe Dios mío, aquí estas, aquí estoy yo, estás con tu Cuerpo, Sangre y divinidad. Aquí me tienes a tus plantas, aquí estoy bajo tu mirada, Tú me ves, me oyes, penetras hasta el fondo de mi alma y de mi corazón, ves lo bueno y lo malo que hay en mí. Pero… aquí estoy. Ora con tu Biblia: Is 49, 15ss. Sal 26, 2-3.

Oración Abandono

 Abandono Me abandono con toda sumisión a la acción del Espíritu Santo. Todo lo dejo en mi Padre,  Él se encargará de todo. La disposición de mi alma es olvidarme de todo lo que no sea Dios, y ponerlo en sus manos. «Dios lo quiere y eso basta» Que no busque mi gusto, ni mi voluntad, más olvido y negación de mí mismo, para unirme más a mi Padre Dios por una vida de abandono total. Ora con tu Biblia: Is 54, 10; Sal 9,11.

Oración Abbá Padre

1. «Abbá» Padre Dios es mi Padre ¡Qué sabroso! soy hijo de un Padre que es Dios. Te busco Padre en mi soledad, te llamo Padre en mi angustia, te imploro Padre en mi necesidad. te grito Padre en mi dolor, te ruego Padre en mi oración. ¡Qué verdad tan hermosa! «Dios es mi Padre, yo soy su hijo». Abbá, Papito, no me faltarás jamás. Ora con tu Biblia: Os 11,1-4; Sal 16,5.

Biografía

P. Moisés Lira Serafín, Misionero del Espíritu Santo y Fundador de las Misioneras de la Caridad de María Inmaculada Nació en Tlatempa, barrio de Zacatlán, Puebla, el 16 de septiembre de 1893. Sus padres Pedro Lira y Juliana Serafín, formaron una familia a la que infundieron los valores del Evangelio.   Al quedar huérfano de madre a los cinco años de edad, la figura paterna para Moisés desempeñó un papel muy importante en su vida, ya que este hecho le señaló el camino directo de confianza y abandono filial en las manos del Padre Celestial, a quien siempre trató de agradar como Jesús, haciendo en todo su divina voluntad, en actitud de hijo pequeño: “que yo sea nada para que Él lo sea todo”. La infancia y adolescencia del Padre Moisés fue una etapa itinerante, debido a que como su padre era profesor de la escuela parroquial, iba de un lugar a otro con el señor cura, según los cambios que le asignaban a éste. Por tal motivo los primeros años de escolaridad los pasó al lado de su p...

Apostolado fecundo

APOSTOLADO OCULTO EN EL CONFESIONARIO La dirección espiritual Como aspecto muy relevante en el ministerio sacerdotal del padre Moisés, destaca el de la dirección espiritual. Su gran amor a Dios y el entusiasmo por la santidad de las almas, lo hacían pasar largas horas en el confesionario aconsejando, orientando, iluminando. Dice el padre Rafael López, quien fue uno de sus dirigidos: En Morelia, al padre Moisés se le conocía por sus consejos, esto es la dirección espiritual. Era el hombre al cual se recurría, porque decían que estaba iluminado y podía iluminar a los demás. Es lo que en lengua espiritual se le llama “director”, el que tiene el “don de la discreción de espíritus”, para impulsar al alma cuando ésta necesita ser impulsada, pero también, para exigirle cuando es necesario, que tenga que reconocerse. Digo sobre el don de Consejo porque me consta y esto lo vi varias veces: antes de entrar a su confesionario en el Templo de la Cruz, no obstante que tuviera mucha gente esperándol...

Espiritualidad de PEQUEÑEZ espiritual

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Hijo pequeño manifiesta el itinerario humano espiritual de su proyecto de santidad filial. Dios lo hizo pequeño, esta afirmación muestra sus orígenes: nació en el seno de una familia sencilla, vivió la etapa de su niñez y adolescencia yendo de un lugar a otro, sólo con su padre. Dios se fija en el humilde y sencillo de corazón, de joven seminarista. Dios le concedió la capacidad de la sensibilidad ante la necesidad del hermano, cuando el P. Félix de Jesús Rougier, hoy Venerable, busca vocaciones para fundar la congregación de Misioneros del Espíritu Santo e invita a los seminaristas a este proyecto, nadie levanta la mano. Pero el joven Moisés, desde la pureza y desarraigo de su corazón, con firmeza y disponibilidad, levanta la mano dispuesto a emprender un nuevo destino, incierto sólo iluminado por la fe y sostenido por el fuego del seguimiento de Jesús.  Sólo quien se hace hijo pequeño, puede abrirse qa la novedad de la grandeza de Dios y dejarse conducir por Él, en el...

Pensamientos del Beato Moisés Lira Serafín

3. Amor, El Amor es el fin Dejemos confiadamente al Amor que sea todo en nosotros. Darnos al Amor, complacer sólo al Amor, con alegría y fidelidad. Cartas religiosas / sf Expresar el amor El alma que tiene un gusto grande en complacer a nuestro Señor, que ve a Jesús, busca a Jesús, esa alma obra por amor y le manifiesta de mil maneras su amor. HASAP, Abril 1939 4. Atención amorosa, P. Mosies Lira Serafín Atender, amar y complacer No tanto estoy deseoso de sacrificios y de grandes obras como de esa Atención a Dios continua y amorosa en lo íntimo de su alma; ¡lo anhelo tanto!... que sin esto todo lo demás no satisface. Diario espiritual, Abril 1935 En las pruebas verlo sólo a Él Más atento... más amoroso... más fiel... en una gran sencillez de espíritu... propio de los pequeñitos hijos de Dios... Diario espiritual, Abril 1936 Atentos siempre al Amor En medio de los sufrimientos no tengo que hacer otra cosa que permanecer pequeño y muy pequeñito en el corazón de Dios, tratando de darle gu...

Vida Religiosa

VIDA RELIGIOSA DE MOISÉS LIRA S.  (1918-1922) Profeso edificante El hermano Moisés Lira Serafín, el primero que entró a la Congregación aquel memorable 25 de diciembre de 1914, fue un profeso muy edificante. De esta manera se expresaba el padre Vicente Méndez, MSPS., y continúa diciendo en su libro Mis mejores recuerdos: A mí me edificaba y me hacía pensar cómo el Espíritu Santo, al primero que vino a la Congregación, le comunicó grandes dosis de fe. Supo comprender Moisés su misión de pionero, que bien se perfiló desde el noviciado de la calle de la Fama", en Tlalpan; lugar tranquilo y silencioso, alejado del bullicio del mundo, muy apropiado al gusto del hermano Moisés, quien aprovechaba todo para la comunicación con su Padre Dios. Con verdad el Señor dijo: Rogad al Dueño de la mies, que envíe operarios, pues siempre hay que interesarse por las vocaciones, porque éstas son escasas y hacen falta en su Iglesia. Por eso el padre Félix se preocupaba porque la Congregación fuera ...

Vocación Religiosa

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VOCACIÓN RELIGIOSA Amor a toda prueba A pesar de la persecución religiosa que se vivía en el país, Moisés seguía confirmándose en su vocación como religioso. Yo quiero ser religioso, me voy con los Jesuítas. Esa era su idea, pero cuando conoció al padre Félix de Jesús Rougier su decisión cambió. Como las decisiones son ocasionadas por la duda, estos momentos fuertes de la vida llevaron a Moisés a hacer un gran discernimiento vocacional:  Me iba  a mi  cuarto, cerraba las  puertas, me ponía a  oscuras, y  de rodillas reflexionaba: ¿ con los de  San Ignacio? o ¿con el Espíritu  Santo?. Aunque el Padre Félix me habló también de los Maristas, quería que me fuera con ellos. ... Un día, un padrecito me dijo que si no guardaba bien los mandamientos de Dios, menos los Consejos Evangélicos... a punto estuve de no entrar     a la vida  religiosa. Sin  embargo pensé: Si muchos entran al convento, yo, ¿por qué no?.  Mientr...